¡Hoy vamos a abordar un asunto polémico! La respuesta a la pregunta "¿Es posible trabajar y hacer la residencia médica?" puede variar. Depende de a quién le preguntes: al residente o al director del programa (PD). Si le preguntas a un residente que quiere trabajar, probablemente dirá que sí.
Yo, como directora de programa, diría: "Es posible, pero no es recomendado." Sin embargo, esta decisión no es solo mía. O mejor dicho, como PD, esta decisión sí es mía. Esto porque, en Estados Unidos, solo puedes trabajar durante la residencia si tu PD lo permite. Y, para obtener ese permiso, varias reglas necesitan cumplirse. Por ejemplo, la carga horaria de la residencia combinada con el trabajo no puede superar las 80 horas semanales. Además, es esencial mantener el profesionalismo y estar en buenas condiciones con el programa.
"Moonlighting" es el término en inglés usado para el famoso "turno extra" o "guardia". Este privilegio solo se concede a partir del segundo año de residencia, pues es necesario tener una licencia completa (full license). Sin embargo, como international medical graduate, en la mayoría de los estados estadounidenses, solo consigues la full license en el tercer año, y en algunos estados, solo después de concluir la residencia. El moonlighting puede ser una oportunidad para aprender a trabajar de forma independiente y, en algunos casos, puede incluso ayudar mucho durante la residencia. Pero es necesario tener mucho cuidado para que el moonlighting no interfiera en tu dedicación a la residencia, pues eso puede perjudicar tu desempeño.
La decisión de hacer moonlighting es muy personal y depende de la necesidad de cada uno. Lo ideal es que te dediques 100 % a tu residencia para cumplir los requisitos necesarios. Yo no prohíbo a mis residentes hacer moonlighting, pero si comienzan a tener un desempeño inferior o quedan muy cansados, ese privilegio puede ser retirado.
Es importante pensar bien si vale la pena agregar horas de trabajo a una rutina que ya es tan intensa. El salario de residente no es muy alto, y puede ser que necesites complementar tus ingresos, pero esto no debe impactar negativamente tu residencia. A diferencia de Brasil, en EE. UU. sí es posible vivir con el salario de residente. Lo más importante es enfocarse en tu residencia, aprovechar al máximo tu programa, y, después de que termine la residencia, ahí sí será el momento de cosechar los frutos con el salario que mereces. La residencia pasa muy rápido, así que aprovéchala al máximo que puedas.

